Aylín Mujica
Disciplina y vocación: fuerza que guía dentro y fuera del escenario.
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
2/8/20263 min read




















Entrevistas: Amaxy Moreno. Diseño y Fotografía: Roberto ValbuenaValbuena. Vestuario: Gonzalo Calderón. Accesorios: Helga Teran. Cabello y Maquillaje: Raiza Balbuena. Stylist: Miguelangel Duque y Cristina Collado. Videos: James Will. Production general: Amaxy Moreno. Localidad: Provident Doral at The Blue Miami.
"Empecé a trabajar en mí ya cuando era una mujer madura que había sido mamá; trabajé el amor propio, la capacidad de que Dios nos hace perfectos y no tenemos que compararnos con nadie".
Con una trayectoria artística amplia y consistente, se posiciona como una de las figuras más versátiles de la industria latina, con una carrera desarrollada mayormente en México. Actriz, bailarina, modelo y conductora, su formación comenzó desde la infancia con el ballet clásico, disciplina que marcó su carácter y su visión profesional.
Ser artista, para Mujica, nace de las entrañas de la vocación, de la necesidad íntima de crear, de transformar el talento en arte y de compartirlo con un público que, al final, responde con un aplauso. No se trata de fama efímera ni de reconocimiento superficial; se trata de entrega, pasión y autenticidad. Cada proyecto, cada personaje y cada interpretación son un reflejo de esa vocación profunda, un recordatorio de que el verdadero éxito reside en hacer lo que uno ama y en hacerlo con integridad y disciplina.
Para ella, mirar la vida de otros y compararse con sus logros es una causa perdida. "Estoy en un momento de mi vida en que creo que compararme con otras vidas, con cómo son otras personas o lo que han logrado, es una pérdida de tiempo total". Esta convicción refleja la fuerza de su recorrido: la disciplina, la maternidad y la seguridad en sí misma como guías para sostenerse en cada etapa de su vida y carrera.
Su reflexión final resume su filosofía de vida: "Si el amor no viene de ti, no lo vas a encontrar afuera". Esta declaración define a una mujer que ha aprendido a elegirse desde la honestidad y la coherencia personal.
"El ballet fue lo que me convirtió en lo que soy ahora; me forjó como persona y como artista disciplinada", afirma.
Su salida de Cuba ocurrió a temprana edad, impulsada por aspiraciones personales y profesionales. "Salí de Cuba con una maleta llena de sueños por cumplir", recuerda. Aunque su vocación inicial estaba enfocada en el teatro y el cine, la televisión apareció como un camino inesperado que decidió asumir desde la aceptación y la conciencia personal: "No puedo cambiar las cosas que me suceden, pero sí puedo cambiar la actitud con la que las enfrento".
En una industria marcada por estándares rígidos y exigencias constantes hacia la imagen femenina, Mujica reconoce haber atravesado momentos de inseguridad. "Tenía dos opciones: trabajar en mis inseguridades y aprender a evolucionar como mujer y amarme o ser infeliz toda mi vida". Ese proceso de transformación se consolidó con la madurez y la maternidad.




En una industria marcada por estándares rígidos y exigencias constantes hacia la imagen femenina, Mujica reconoce haber atravesado momentos de inseguridad. "Tenía dos opciones: trabajar en mis inseguridades y aprender a evolucionar como mujer y amarme o ser infeliz toda mi vida". Ese proceso de transformación se consolidó con la madurez y la maternidad.
Para Aylín, el amor propio es una práctica diaria que comienza con el respeto hacia una misma. "Me miro en el espejo, me acepto y me quiero; es un trabajo de constancia y de conciencia todos los días". Como actriz, asume cada proyecto con compromiso genuino. "Cada personaje lo trabajo como si fuera la primera oportunidad que me dan".








