Cynthia Nieves
La micropigmentación areolar, un arte que reconstruye más que la piel.
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
8/10/20264 min read




















Por Amaxy Moreno.
Hay transformaciones que no siempre son visibles para los demás, pero que representan un momento decisivo para quien las vive. Después de una mastectomía, una cirugía reconstructiva u otros procedimientos que afectan el área del seno, muchas mujeres enfrentan un proceso emocional que va más allá de la recuperación física. En ese camino, la micropigmentación areolar se convierte en una herramienta de reconstrucción, confianza y bienestar.
Para Cynthia Nieves, propietaria de Senos y Belleza, especialista en micropigmentación oncológica y posquirúrgica, esta técnica representa mucho más que un procedimiento estético. Es una forma de devolver naturalidad, seguridad y una sensación de cierre a mujeres que han atravesado grandes retos.
El cáncer de seno llegó a su familia. Vivir de cerca ese proceso le permitió comprender una necesidad que todavía no estaba completamente atendida en Puerto Rico: ofrecer a las pacientes una alternativa que les ayudara a completar su reconstrucción.
"Cuando la enfermedad llega a mi familia es que decido: 'tengo que buscar esta alternativa", recuerda.
Ante la falta de programas de formación disponibles en la isla, inició una búsqueda que la llevó fuera de Puerto Rico para certificarse y regresar con nuevos conocimientos que hoy pone al servicio de sus pacientes. "Había una escasez de este servicio y yo, como profesional de la belleza, yo, como profesional de la belleza, quería aportar más a esa reconstrucción", explica.
La micropigmentación areolar consiste en recrear la apariencia visual de la areola y el pezón mediante una técnica especializada de pigmentación que busca resultados naturales y armoniosos con la anatomía de cada persona. Aunque muchas veces se relaciona con sobrevivientes de cáncer de seno, ella señala que sus aplicaciones abarcan diferentes necesidades.
"Mucha gente piensa que solamente es para pacientes de cáncer, pero puede ayudar a mujeres que han pasado por cirugías plásticas de seno, afecciones como vitiligo íntimo y otros procesos en que el área areolar ha sido afectada", expone.
También destaca la importancia de educar sobre esta alternativa a comunidades que desconocen que existe, incluyendo pacientes transgénero que pueden beneficiarse de este procedimiento como parte de su proceso de afirmación corporal.
Uno de los mayores retos es precisamente romper con el desconocimiento y los tabúes alrededor de una zona íntima del cuerpo femenino. "A veces el desconocimiento nos limita a obtener servicios que sí existen", afirma.
Cada procedimiento representa una historia diferente. No se trata solo de lograr una apariencia estética, sino de acompañar a una persona que busca volver a sentirse cómoda frente al espejo.
"Esta técnica no solo cambia la piel, también cambia la vida de las personas", expresa.
Uno de los momentos más significativos para ella ocurre cuando sus pacientes observan el resultado final y descubren que pueden recuperar una parte de sí mismas que sentían perdida.
"Muchas me dicen: 'esto era lo que yo necesitaba para terminar este proceso", comparte. Esta reacción me confirma que "más que una profesión, siento que es una misión que Dios me ha entregado en las manos".


"Muchas me dicen: 'esto era lo que yo necesitaba para terminar este proceso", comparte. Esta reacción me confirma que "más que una profesión, siento que es una misión que Dios me ha entregado en las manos".
Con más de 200 pacientes atendidas, cada historia ha dejado una huella en su vida. Ella reconoce que mientras ayuda a sus pacientes a reconstruirse, ellas también han contribuido a su propio crecimiento personal y profesional. "Las ayudo, pero ellas también me ayudan a mí. De cada una aprendo y cada historia me transforma", reflexiona.
Su trabajo también ha logrado el reconocimiento de la comunidad médica, estableciendo alianzas con profesionales de la salud que confían en sus resultados y refieren pacientes para este procedimiento.
Para Cynthia Nieves, la micropigmentación areolar representa una nueva oportunidad para muchas mujeres: la posibilidad de mirar nuevamente su cuerpo con aceptación, recuperar confianza y cerrar una etapa difícil desde un lugar de fortaleza. Porque, reconstruir una parte del cuerpo también ayuda a reconstruir la manera en que una persona vuelve a verse a sí misma.






