Mario Vannucci
Lectura cósmica analítica sobre energías, destino y transformación espiritual.
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
6/10/20264 min read






















Por Amaxy Moreno. Fotos Roberto Valbuena
En un mundo donde el bienestar suele enfocarse únicamente en el cuerpo o la mente, su visión aporta una dimensión distinta y profundamente complementaria: energética y espiritual. Invitando a comprender los ciclos de vida, las emociones y los procesos internos como parte de un orden mayor.
Astrólogo venezolano que reside en Estados Unidos, reflexionó sobre la astrología y su conexión con el bienestar integral y el autoconocimiento. Su participación en la Convención Holística de Puerto Rico subraya la relevancia de la astrología como una herramienta en el camino hacia la conciencia plena.
Para él, la astrología es una herramienta diagnóstica y preventiva. Permite a los profesionales de la salud "conocer a un paciente antes de que llegue", develando aspectos de su personalidad, experiencias pasadas o afecciones prenatales. Aborda el estigma persistente que asocia la astrología con la brujería, un prejuicio que atribuye a la Iglesia católica y la Inquisición, cuyo objetivo, según comenta, era "quitarnos el poder de observación". El recuerda cómo las antiguas civilizaciones aztecas, incas y mayas, observaban el cielo para guiar sus vidas, sus siembras y sus cosechas, basando la astrología en una "estadística" de los patrones celestiales.
Con ejemplos claros, Vannucci ilustra la influencia planetaria. "Marte cada vez que se acerca a la Tierra hay una guerra", o la actual posición de "Plutón en Acuario", que desde noviembre de 2025 pronostica "una revolución" similar a la Francesa. Esta era, que durará los próximos 12 años, estará marcada por la transformación, la tecnología y la interconexión global, una "revolución mundial ajustada a esta época".


Vannucci, cuya trayectoria internacional lo ha llevado a vivir a Costa Rica, Ecuador y México, para difundir sus conocimientos por el mundo, enfatiza el orgullo de sus raíces y la capacidad de "traspasar fronteras" con su arte. Ha dedicado parte de su carrera a desmitificar la astrología, trabajando con médicos naturópatas y psicólogos, a quienes ha enseñado a integrar esta disciplina en sus prácticas. "Cada signo del zodiaco tiene una parte del cuerpo. Cada luna maneja emociones acorde al signo en que la tengas el día en que naciste", explica, destacando cómo un mapa astrológico puede revelar las predisposiciones de una persona a ciertas dolencias o padecimientos.
Expresa que no se considera un adivino, sino "un canal de esa gracia" para "ver a través de un mapa astrológico qué tiene una ciencia".


El astrólogo celebra la emergente apertura hacia el holismo, en que la gente busca "medicina ancestral, de la de antes, de a de veras". En una era de sobreinformación, la manipulación disminuye, ya que "las enciclopedias están a la orden de un teléfono". Vannuci ve una búsqueda de equilibrio, lejos de los extremos políticos, y una revalorización de la "capacidad de observación" y el autoconocimiento.
Su viaje hacia la astrología fue provocado por la enfermedad de sus padres. A los 21 años, su madre enfermó de esclerosis y, a los 24, su padre de cáncer. Esta etapa lo llevó a consultar a la astróloga Marisela Escalante, quien lo recibió con la profética frase: "Acaba de entrar la persona a la cual le voy a dejar mi conocimiento". Mario Vannucci, quien ya tenía una inclinación por "las cosas del más allá", empezó "a recordar cosas que había aprendido, me imagino que en otra vida", mientras estudiaba con Marisela. La astróloga predijo su proyección internacional, ligándola a un lugar "rodeado de agua", una visión que se materializó cuando se trasladó a Costa Rica en 1999 y comenzó su carrera televisiva, una trayectoria que suma "26 años brincando por el mundo".



Aunque realiza consultas individuales, el mayor porcentaje de ellas, son "por amor". La astrología, en esencia, busca la "conciencia de quien eres", ya que “lo más importante es autoconocerse". Él nos explica cómo la luna, al influir en las mareas, impacta nuestras emociones. "Las emociones también se bajan y se suben", lo que se evidencia en lunas llenas con "más partos, más accidentes y más locos en los manicomios". La ausencia de la astrología en la educación formal, a diferencia de países como Francia, se atribuye a la influencia de la Iglesia católica, que difiere de la cultura judía, en que la pobreza es vista como un mal y la vida se rige por los ciclos lunares.
Mario Vannucci ofrece una visión fascinante de cómo la astrología, lejos de ser una creencia esotérica, es una ciencia de observación y autoconocimiento que invita a vivir en armonía con los ciclos del universo y comprender nuestro propósito en la vida.





