Sie7e
Vivir en el caos con serenidad.
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
6/10/20263 min read






















Por Amaxy Moreno. Fotos: Roberto Valbuena. Styling: Jose Raul Moda. Locación: Av. Ponce de León
David Rodríguez Labault, un cantautor que ha convertido la introspección, la autenticidad y la serenidad en pilares esenciales de su música y filosofía de vida que invita a la reflexión profunda sobre el equilibrio entre arte y existencia humana contemporánea.
En una industria en que la velocidad suele imponerse sobre la reflexión, David Rodríguez Labault ha construido una carrera guiada por la autenticidad, la sensibilidad y una profunda conexión con la experiencia humana. Más allá de los escenarios y los reconocimientos, el cantautor puertorriqueño ha encontrado en la música un espacio de encuentro consigo mismo y una herramienta para transformar emociones en conexiones genuinas.
Consciente de las exigencias de la industria musical, Sie7e entiende la necesidad de convivir entre el arte y el mercado sin perder la esencia. Su experiencia previa en el mundo de la publicidad le permitió comprender esa dualidad. "Uno tiene que aprender a coexistir entre esos dos mundos", explica. Para él, la clave está en proteger la pureza del acto creativo antes de enfrentar los procesos comerciales que permiten que la música llegue al público.
Esa misma honestidad atraviesa su visión sobre la vulnerabilidad. Entiende que solo tiene valor cuando nace de manera genuina. "Se hace cliché cuando pretendes ser vulnerable", sostiene. A su juicio, mientras más autentica sea la expresión emocional, mayor será la capacidad de generar identificación y empatía.


La creación artística nace de un lugar difícil de explicar, pero imposible de ignorar. "Primero se siente uno como un receptor, como una antena y después, como un emisor", comenta al describir cómo llegan las ideas que posteriormente se convierten en canciones.
Esa percepción casi intuitiva de la inspiración ha sido el punto de partida de una obra que, con el paso de los años, ha trascendido el entretenimiento para convertirse en compañía emocional para muchas personas.
Sin embargo, reconoce que el primer refugio de sus canciones siempre ha sido él mismo. "La canción es uno encontrar el ojo de la tormenta, esa calma dentro de todo el lío", afirma. En ese espacio creativo encuentra silencio, claridad y la oportunidad de observar su propia humanidad sin filtros.



Su definición de éxito no la vincula con la fama, el dinero ni la influencia, sino con la capacidad de vivir en armonía consigo mismo. "El valor tuyo lo traes contigo desde que naciste. Eso no te lo quita nadie", reflexiona. Esta filosofía le ha permitido transitar los distintos momentos de su carrera con equilibrio y perspectiva.
Hoy, la palabra que mejor define su presente es serenidad, aunque reconoce que convive permanentemente con el caos. Quizás ahí reside la esencia de su mirada sobre la vida: aceptar la incertidumbre, agradecer el presente y avanzar sin aferrarse a expectativas. Como él mismo concluye, "tener una manera optimista de operar, pero libre de expectativas, es una fórmula adecuada para estos tiempos". Esta reflexión resume no solo su filosofía de vida, sino también la profundidad humana que habita detrás del artista.





