Francisco Peña

Del trabajo en la calle a construir una industria

ENTREVISTAS

Versátil Magazine

10/11/20263 min read

Por Amaxy Moreno.

Grandes historias empresariales comienzan con una gran inversión. La de Francisco Peña comenzó mucho más abajo: lavando carros, haciendo mecánica liviana y realizando todo trabajo que apareciera en el camino. Hoy, después de 25 años al frente de su negocio, su trayectoria refleja una filosofía construida a fuerza de trabajo, aprendizaje y perseverancia. Nacido en Puerto Rico, hijo de padres dominicanos, Peña recuerda sus comienzos como una sucesión de oportunidades que fue sabiendo reconocer. Mientras trabajaba en mecánica y lavado de autos en Isla Verde, surgió la posibilidad de realizar un trabajo con cemento. Aquel proyecto terminó cambiando el rumbo de su vida profesional. "Nosotros empezamos lavando carros, haciendo mecánica liviana, trabajando con cemento, de todo", rememora.

De aquel primer acercamiento nació una nueva pasión: la remodelación y, posteriormente, el mundo de las texturas y las fascias. Lo que inició como un servicio se transformó con el tiempo en una empresa, una tienda especializada y FB Texture Academy, plataforma dedicada a capacitar a profesionales en técnicas de texturizado.

Su filosofía empresarial está estrechamente vinculada con la innovación. Peña viaja, se instruye, busca productos y marcas nuevas y procura incorporar a Puerto Rico alternativas que antes no estaban disponibles.

"Siempre nos gusta instruirnos, viajar, traer cosas nuevas, ideas nuevas, marcas nuevas, productos nuevos", explica.

Esa búsqueda también lo llevó a desarrollar una visión educativa. En su academia se ofrecen cursos relacionados con texturas metálicas, oxidación, cemento y diferentes técnicas para paredes y fascias. Incluso, después de años de experiencia, Peña continúa tomando clases.

"Todavía yo cojo clases", reconoce, dejando claro que para él la experiencia nunca sustituye el aprendizaje.

Su empresa también ha trascendido las fronteras de Puerto Rico. Ha recibido profesionales de Italia y España y ha impartido clases en Costa Rica y República Dominicana, integrando capacitación y exposición internacional a su modelo de negocio.

Su filosofía frente a la competencia es igualmente directa: mantenerse innovando, educándose y ofreciendo algo diferente.

Para quienes desean emprender en Puerto Rico, su mensaje no requiere demasiadas palabras: responsabilidad, buena presentación, escuchar al cliente, preparación y disposición para enfrentar los retos.

"Sobre todo, seriedad. Ser responsable, darle lo que el cliente quiere, escuchar al cliente", aconseja.

Y cuando llega el momento de hablarle a la juventud, resume su filosofía en una frase que parece describir también su propia historia. "No se rindan, luchen por lo que quieren y nunca existe un no. Echen hacia adelante y con Papá Dios, todo siempre se puede".

De lavar carros a construir una empresa, una academia y una plataforma de conocimiento, Peña demuestra que algunas industrias no se heredan: se construyen trabajando, aprendiendo y atreviéndose a comenzar desde abajo.

Pero, detrás del empresario existe un hombre profundamente familiar. Su esposa lo acompaña desde los comienzos y sus hijos trabajan con él desde los 12 años. La familia se convierte en una de sus principales razones para continuar.

También existe una historia más íntima. La pérdida de su padre dejó palabras pendientes y reflexiones que todavía lo acompañan. "Yo quisiera que hoy en día estuviera vivo para que vea el progreso que hemos tenido", confiesa.

Esa vulnerabilidad contrasta con la imagen del empresario fuerte y decidido. Peña reconoce que detrás de esa fortaleza también existe un ser humano que piensa en cómo ser mejor padre, mejor pareja y mejor persona. En el terreno empresarial, su liderazgo combina autoridad y participación. "Yo soy las dos cosas", responde cuando se le pregunta si es jefe o líder. En su equipo, asegura, las opiniones se escuchan y las decisiones se discuten como familia.