José Raúl
Confeccionando su historia
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
10/11/20264 min read













Por Amaxy Moreno.
“Yo nunca quise ser diseñador". Con esa afirmación, José Raúl resume el inesperado camino que lo llevó a construir una carrera de 20 años en la moda puertorriqueña. Natural de San Lorenzo y actualmente establecido en San Juan, mantiene su negocio en la calle Loíza, en Santurce, desde donde continúa desarrollando una propuesta que combina diseño, calidad y una visión empresarial que va más allá de una pasarela.
Su historia profesional comenzó lejos de la moda. Estudió Terapia Respiratoria y durante años se dedicó a la producción de fiestas y decoración de actividades. Sin embargo, la costura ya formaba parte de su entorno familiar. En su casa había máquinas de coser y varios de sus familiares habían trabajado en la industria de la aguja que alguna vez tuvo tanta presencia en Puerto Rico. Para José Raúl, la familia ha sido una de las bases fundamentales de su trayectoria. Cree que cuando existe paz y armonía en el entorno familiar, se puede avanzar con mayor fortaleza. Esa misma filosofía la lleva a su proceso creativo, en que la pasión ocupa un lugar central.
Con el apoyo de su madre, sus tíos y otros familiares, comenzó a acercarse a la confección casi de manera natural. El encuentro con la moda llegó a través de una clienta que lo invitaba a los shows de diseñadores. Al principio, aquel ambiente le resultaba completamente desconocido. Hasta que una pasarela cambió su percepción. Entre modelos, diseños y luces, descubrió un mundo que despertó su curiosidad. "No quiero ser el que esté aplaudiendo, quiero ser al que aplauden", pensó entonces. Y decidió que quería estar del otro lado de la pasarela.
Desde ese momento, la pasión se convirtió en motor. Para él, crear una pieza no consiste únicamente en oportunidad para demostrar que la confeccionar una prenda. Cada diseño pasa por un proceso de observación, cambios y ajustes hasta alcanzar aquello que considera el resultado correcto. "Todo lo que se hace con pasión, la gente lo va a recibir con esa misma pasión y con ese mismo amor que tú le hiciste", expresa.
Pero esa pasión no significa diseñar pensando solamente en sí mismo. Al crear, también piensa en la persona que llevará la pieza: su edad, profesión, cuerpo, personalidad y la manera en que desea proyectarse. Entender al cliente forma parte esencial de su proceso.


Esa misma visión lo lleva a hablar de moda como negocio. "Del aplauso no se vive", sostiene. Una colección puede recibir elogios, fotografías y publicaciones, pero si no se convierte en ventas, el diseñador difícilmente puede sostener su profesión. Por eso entiende que el talento debe estar acompañado de mercadeo, estrategia y consumo.
También defiende una moda local accesible. Considera que el diseño puertorriqueño no debe percibirse como algo inalcanzable y apuesta por ofrecer productos de calidad a diferentes niveles de precio. Para él, consumir moda local es también una forma de fortalecer la economía, mantener negocios abiertos, generar empleos y contribuir al desarrollo de la industria.
De ahí nace una de sus expresiones más representativas: "José Raúl Moda, lo nuestro siempre primero". Más que una frase de marca, refleja su deseo de que Puerto Rico aprenda a valorar primero el talento que produce y que, desde esa plataforma, continue llevando su creatividad a otros mercados.
Al final, detrás del diseñador que vemos en una pasarela está un hombre que todavía se sorprende de hasta dónde lo ha llevado su propio trabajo. Uno que comenzó sin imaginarse en la moda y que hoy entiende que cada nueva colección, cada cliente y cada escenario representan una nueva oportunidad para demostrar que la pasión también puede convertirse en propósito, identidad y negocio.



Los 20 años de trayectoria también le han enseñado que la moda es una industria exigente, competitiva y cambiante. Frente a esa realidad, en lugar de medir su trabajo frente al de otros, José Raúl asegura que su principal competencia es el mismo. "Mi competencia soy yo mismo", afirma. Su apuesta es que sea el trabajo el que hable y que cada colección pueda sostener por sí misma lo que él representa.
Esa responsabilidad se hace aún mayor cuando presenta su trabajo fuera de Puerto Rico. Ha participado en plataformas en República Dominicana, Nueva York y Miami, experiencias que le han permitido comprobar que el talento puertorriqueño puede ser reconocido más allá de la isla. Comenta que cada presentación internacional representa algo más que su nombre. "Porque no es José Raúl que está ahí en ese momento, es Puerto Rico". Esa responsabilidad también forma parte de su visión empresarial. Para él, la moda no puede limitarse al aplauso o al reconocimiento.






