El arte de descubrir
Una nueva forma de disfrutar los Destilados Añejos.
DRINKS AND SPIRITS
Versátil Magazine
4/20/20262 min read


















Por Ricardo Rivera
Hay algo poderoso en descubrir nuevos sabores, en tomarse un momento, servir una copa y dejar que la experiencia hable por sí sola. Durante años, el mundo de los destilados añejos ha sido un espacio tradicional, incluso reservado. Pero eso está cambiando y cada vez más mujeres están encontrando en estos destilados una forma distinta de disfrutar, explorar y conectar.
En Puerto Rico, aunque somos tierra de ron, el consumo ha estado dominado históricamente por el whisky. Sin embargo, hoy estamos viendo un giro interesante: el consumidor se está volviendo más curioso, mas abierto y más intencional. Ya no se trata de beber por habito, sino de elegir por experiencia. Y ahí es donde el ron añejo y el cognac comienzan a brillar con fuerza.
Desde mi experiencia en la industria, he visto cómo estas categorías conectan particularmente bien con quienes buscan sabores más balanceados, aromáticos y versátiles.
También hay un elemento de ritual que vale la pena rescatar: elegir tu vaso, servir con calma y probar sin prisa; convertir ese momento en algo propio. Porque al final, el lujo real está en la experiencia que creas, no en reglas rígidas.
Como co-creador de El Destilado y fundador de DistilIPR, he apostado a crear espacios donde este tipo de descubrimiento sea accesible, educativo y, sobre todo, disfrutable. Plataformas como El Destilado buscan precisamente eso: acercar estos destilados desde una perspectiva más humana, más abierta y menos intimidante.
La invitación es simple: atrévete a probar algo distinto, a salir de lo habitual y a servirte una copa con intención.
Porque quizás, en ese primer sorbo, encuentres no solo un nuevo sabor ... sino una nueva forma de disfrutar.
El ron anejo, por ejemplo, puede ser suave, elegante y lleno de matices perfecto para disfrutarse solo o como base de un cóctel sofisticado en casa. El cognac, por su parte aporta estructura y profundidad, elevando recetas clásicas con un giro inesperado.
Y aquí es donde empieza lo interesante: no necesitas ser experta para comenzar. De hecho, lo ideal es hacerlo simple. Un buen punto de partida puede ser un highball con ron añejo (ron, hielo y agua con gas con un twist cítrico), o un cognac sour - refrescante, balanceado y fácil de preparar. Son tragos que abren la puerta sin abrumar.







