Lourdes Stephen
Auténtica, sencilla y elegante.
ENTREVISTAS
Versátil Magazine
4/8/20264 min read




















Por Amaxy Moreno. Fotos Roberto Valbuena
En un ambiente relajado, casi cómplice, donde las risas se mezclaban con ajustes de cámara y comentarios espontáneos, Lourdes Stephen dejó ver, desde el primer momento, una personalidad tan auténtica como su trayectoria. "Yo hago lo que me digan", suelta entre risas durante la preparación. Minutos después, entre trucos de postura y estilo, dejó escapar una frase que definió su picardía caribeña. "Ella sabe su vaina ... esa es una tiguera", expone con complicidad, evidenciando ese sello dominicano de seguridad, intuición y carácter.
En esta edición, Versátil Magazine no podía dejar de tenerla. Su presencia no solo responde a una carrera sólida, sino a una conexión real con el propósito de la revista: visibilizar historias que trascienden fronteras. Lourdes encarna esa visión con naturalidad, proyectando una mezcla de elegancia, disciplina y cercanía que la ha convertido en referente.
"Yo no cuento lo que he hecho, siempre miro lo que me falta por hacer", afirma. Esa visión la llevó incluso a detener su carrera para estudiar periodismo formalmente, apostando por la preparación como base del respeto profesional.
Pero si hay un punto de inflexión en su vida, es la maternidad. Madre de Michael Víctor, lo expresa sin filtros: "Es lo mejor que me ha pasado en la vida". Aun así, no idealiza el proceso. "Quien te diga que es fácil, no te está diciendo la verdad", sostiene con honestidad. Entre agendas, grabaciones y viajes, ha encontrado su propia fórmula: "La disciplina y la organización son clave... pero sobre todo, la calidad del tiempo. Cuando estoy con el, estoy con él".
Esa misma claridad la traslada a su mensaje para otras mujeres. Lourdes insiste en romper con la culpa: "Amar tu carrera no te hace menos madre". Y añade con firmeza: "No todas podemos quedarnos en la casa ... y está bien querer crecer, prepararse y trabajar".


Con más de tres décadas en los medios, su historia no responde a un guion tradicional. "A mí siempre me ha gustado hablar mucho", confiesa con picardía. Sin embargo, detrás de esa espontaneidad hay una estructura firme: años de trabajo silencioso. Antes de brillar frente a cámara, se formó detrás, aprendiendo cada rol posible. "Yo quería hacerlo todo ... cámara, editar, producir, escribir", explica, dejando claro que su versatilidad no es casualidad, sino construcción.
Su salto frente a las cámaras llegó casi por destino, pero se sostuvo por carácter. "Mi papá tocó la puerta, mi perseverancia la abrió", dice, en una frase que resume tanto su origen como su ética de trabajo. Desde entonces, su enfoque ha sido claro: hacer las cosas bien. "No quería ser una cabecita leyendo lo que otro escribió... necesitaba entenderlo todo", añade.
Lejos de acomodarse en sus logros, Lourdes mantiene una mentalidad en movimiento constante.
Su paso por el cine también ha sido significativo. Ha participado en producciones como Los Mecánicos y Espinal, esta última una película que marco un momento especial en su vida personal y profesional tras su regreso a Puerto Rico.
"No lo podía creer. Cómo me disfruté tanto estar en mi país haciendo cine nuestro... ver que nuestro cine está creciendo y hacer historias de colegas que admiro fue una satisfacción enorme".


En lo personal, lejos del personaje televisivo, se muestra más simple de lo que muchos imaginarían. "Esta es la ilusión", dice sobre su imagen en pantalla. En casa, es otra: sin maquillaje, en ropa cómoda, compartiendo con su hijo, conversando, observando el mundo desde un lugar más íntimo. Aun así, su mente no se detiene: "Siempre estoy pensando que viene, que historia contar, que está pasando".
"Yo me remango las mangas, estoy ahí, me gusta ser parte de todo ... Hay que ser versátil!".
Incluso en la maternidad, su impacto es evidente. Su hijo ya le ha expresado su admiración: "Quiero ser periodista como tú para que te sientas orgullosa". A lo que ella responde con claridad emocional: "Yo me voy a sentir orgullosa de ti cuando hagas lo que te haga feliz".
Ser madre, asegura, también transformó su forma de ver el mundo. "Te cambia todo.... eres más consciente, más sensible, entiendes las historias desde otro lugar". Esa evolución también se refleja en su trabajo, donde hoy conecta con mayor profundidad con las audiencias.
Fiel a su esencia, Lourdes se define sin pretensiones: "Trato de dar lo mejor de mí ... y de ser una buena persona todos los días". Esta declaración resume no solo su carrera, sino su manera de vivir. Porque más allá de títulos y cámaras, su verdadera fortaleza radica en esa mezcla única de disciplina, sensibilidad y ese carácter de "tiguera" elegante que la hace inolvidable.





